Lun. Ene 25th, 2021

Por Benito Ortega Hernández

En medio del proceso electoral se lleva a cabo la vacunación anti covid, lo que indudablemente tentará a los políticos contendientes para llevar agua a su molino, con el propósito de tratar de capitalizar en votos supuestas intervenciones para que la inoculación de las inmunizaciones beneficien a ciertos estratos de la población.

Por ello resulta atinada y oportuna la demanda que hiciera el Consejo Estatal Ciudadano, para impedir situaciones discriminatorias, el tráfico de influencias y la corrupción en la aplicación de las vacunas, que a partir de este martes inician su despliegue en todo el territorio nacional.

El anuncio presidencial de que elementos del Ejército, La Marina y Fuerzas Armadas, participarán en la ejecución de las campañas de vacunación masiva, inhibió en algo el interés de los partidos políticos en utilizarlo para allegarse preferencias ciudadanas.

Más tardó el Ejecutivo Federal en hacer el anuncio y condenar el uso de la campaña de vacunación con fines electorales, que el partido en el poder publicar un spot en el que aparece como el impulsor de tal acción.

Hubo de intervenir el Instituto Nacional Electoral para ordenar el retiro del aire del mencionado spot, lo que sin embargo, ejemplifica que los participantes en las elecciones constitucionales de este año, no cejarán en su intento por beneficiarse de la vacunación.

El árbitro electoral deberá estar pendiente de lo que suceda en cada población del territorio nacional, ya que no solamente estará en juego las curules del Congreso federal y locales, sino que se renovarán 15 gubernaturas y cientos de Alcaldías.

En Durango, que ya rebasó los 27 mil contagios, con más de mil 700 defunciones, se anunció que el personal de salud que es la primera trinchera de atención a la población afectada, acudirá desde este martes, al módulo de vacunación instalado en el campo militar del 5 de Mayor.

No obstante, las autoridades del sector salud tendrán que cuidar que efectivamente sea solamente personal a su cargo, sobre todo los médicos, enfermeras y auxiliares, los que reciban la inmunización preventiva, y con ello se disminuyan los riesgos de que pueda existir discriminación, tráfico de influencias e incluso corrupción.

Se trata de una operación social y de sanidad, totalmente apolítica, que tiene como único objetivo el inmunizar al mayor número de personas en contra del Covid 19, y con ello bajar hasta en un 80% los fallecimientos, según lo dio a conocer la Secretaría de Salud a nivel federal.

Durante enero, según las proyecciones, se pretende que los trabajadores de la salud reciban la primera de las dosis de que consta la inmunización, ya que en 21 días, deberán aplicarse la segunda. Después comenzarán a llegar vacunas de otros laboratorios que solamente requerirán una vez.

Y en febrero se comenzará con la inoculación masiva a la población mayor de 60 años, por lo que el esfuerzo de los organizadores deberá ser mayor a fin de llevar todo en orden.  Fuera los partidos y sus candidatos.

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