¿Represión es por ingobernabilidad?

Por “El Recoveco”

El exceso de autoridad que se utilizó para deshacer la manifestación de los representantes de gimnasios, el pasado miércoles en la Unidad Administrativa Municipal, “Guadalupe Victoria”, conocida como “Carnation”, fue un reflejo evidente de la incapacidad gubernamental para dialogar, y “ponerse en los zapatos” de los exponentes, con el fin de encontrar coincidencias, y a partir de ello encausar posibles acuerdos para desalojar el lugar.

Es evidente que el grupo de inconformes con el cierre de los espacios dedicados a realizar ejercicio, también cometieron violaciones a los protocolos sanitarios dispuestos para contener la propagación de los contagios, como es la sana distancia y el uso de cubrebocas.

Nadie puede limitar, y menos reprimir, la libertad de la gente para manifestarse, aún cuando en el caso que ocupa, se trata de restricciones dictadas por la emergencia sanitaria, y con el fin de preservar la vida de miles de duranguenses.

Lo sensato de los servidores públicos, cuando hay este tipo de manifestaciones, es entablar diálogo y tratar de sensibilizar y hacer conciencia sobre las acciones emprendidas. Pero no reprimir, y menos mediante el uso excesivo de la fuerza policiaca, como los videos que circulan en las redes así lo demuestran.

Se evidenció que en el gobierno municipal se carece de funcionarios que tengan empatía con los ciudadanos, y según afirman los que saben, es reflejo de la ingobernabilidad que empieza a ser manifiesta por la enfermedad que afecta la “movilidad” y presencia física del Alcalde en sus tareas diarias.

Y con la vara que el gobierno municipal ya midió a los propietarios de los gimnasios, tendrá que hacerlo con otros sectores de la economía, que ya expresan inquietud por las imposiciones sanitarias, ya que además no se les tomó en cuenta para hacerlo, y menos para recibir la orientación y asesoría que les permita sobrevivir a la compleja situación que enfrentan, con el cierre de sus negocios.

El director Municipal de Seguridad Pública, quien encabezó el operativo autoritario y prepotente para dispersar a los manifestantes, acusó a legisladores y regidores, que reprobaron el acto, de politizar una circunstancia generada por las disposiciones que se han decretado en el marco de la pandemia del Covid-19.

La “mano dura” de la autoridad para hacer cumplir a los ciudadanos sus obligaciones, no se demuestra con sanciones ni menos con a represión autoritaria aplicada de una manera discriminatoria. Y se recuerda la ocasión en que sindicalizados municipales tomaron la Unidad Administrativa durante un día, sin que se les intimidara siquiera a deponer su actitud.

La ausencia de gobernabilidad se tuvo que suplir, al recurrir los manifestantes a solicitar el apoyo de diputados, y de otros funcionarios gubernamentales. Solamente que ante la presencia hoy en Durango, de López Gatell, el sub Secretario de Salud, se pidió una tregua para no mostrar un escenario indeseado al funcionario preferido del Presidente López Obrador.

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